Japón instala paradas de autobús donde nunca llega un vehículo para ayudar a personas con demencia

Fuente: Higashiaichi

En Japón existen paradas de autobús donde ningún vehículo se detiene. Aunque cuentan con señales y asientos similares a los de una parada convencional, estos espacios tienen otro propósito: ayudar a personas con demencia que sienten la necesidad de salir de una residencia o regresar a un hogar del pasado.

La iniciativa busca ofrecerles un lugar donde puedan esperar con tranquilidad, mientras el personal de atención los acompaña y evita que salgan sin supervisión y se pierdan.

Uno de los ejemplos se encuentra en Toyohashi, en la prefectura de Aichi. En 2021, Tomoka Sugino, responsable de la organización sin fines de lucro Pokapoka no Mori y del Anki Cafe, instaló una parada ficticia utilizando una señal que ya no estaba en servicio.

La idea se inspiró en una iniciativa que surgió en Alemania y que posteriormente se ha utilizado en distintos centros de atención. Tras conocer la experiencia de Toyohashi, la empresa local Toyohashi Railroad comenzó a donar señales de antiguas paradas a residencias y otras instalaciones. Hasta octubre de 2026, la compañía había entregado señales a 15 centros.

¿Cómo funcionan las paradas?

Algunas personas con demencia experimentan una fuerte necesidad de volver a casa o salir de la residencia donde reciben cuidados. Si intentan hacerlo sin compañía, pueden desorientarse, perderse o sufrir accidentes.

En estos casos, la parada ofrece un espacio donde pueden sentarse y esperar. El personal puede acompañarlas, conversar con ellas y, cuando se encuentran más tranquilas, proponerles regresar al interior de la residencia o realizar otra actividad.

Fuente: Toyotetsu Bus

Según trabajadores de los centros que utilizan esta iniciativa, esperar en la parada puede ayudar a que algunas personas sientan que su deseo de regresar a casa ha sido escuchado, lo que facilita que se calmen.


Una iniciativa que también genera debate

Aunque la medida ha recibido comentarios positivos de algunos profesionales del cuidado, también plantea preguntas sobre el uso de pequeñas mentiras para atender a personas con demencia.

Especialistas en ética y atención sanitaria han advertido que estas estrategias deben aplicarse con cuidado, respetando la dignidad de cada persona y evitando situaciones que puedan generar confusión, angustia o pérdida de confianza.

La experiencia japonesa muestra cómo algunas comunidades buscan alternativas para acompañar a las personas con demencia sin recurrir directamente a la confrontación. En un país que enfrenta un rápido envejecimiento de la población, iniciativas como estas también reflejan los desafíos de desarrollar formas de cuidado que consideren tanto la seguridad como el bienestar emocional.


Publicar un comentario

0 Comentarios